En la Corporación Otra Escuela creemos que el lograr una cultura de paz incluye necesariamente construir una cultura de cuidados. Por eso, desde una mirada feminista, abordamos prácticas y reflexiones en torno a los cuidados, en relación con la vida de las personas y cómo aporta a la relación consigo misma, con los y las demás y con el territorio.

En este sentido, nos interesa reflexionar sobre las actitudes, acciones y apuestas que necesitamos para construir una cultura de los cuidados. En el día internacional del autocuidado, realizamos una charla con Karen López y Diana Martínez, autoras de la publicación “Cuidar para Transformar” realizada por Otra Escuela con el apoyo de Broederlijk Delen.

¿Cómo entendemos los cuidados y por qué son importantes?

Karen López: Ya sabemos que es importante pensarnos el cuidado, la pandemia nos dio un sacudón fuerte. Desde el trabajo de investigación que hemos realizado entorno a los cuidados, contemplamos desde otro ángulo lo que implica cuidarse a sí misma, llevamos la mirada a cuáles son las circunstancias que giran alrededor de las oportunidades que tenemos de cuidarnos.

Diana Martínez: Nombramos el cuidado desde un lugar relacional, no individualista. No cómo me cuido yo de forma aislada, sino también desde la importancia de activar y cuidar las redes, volver a los espacios relacionales. Desde ahí también creemos que es importante tener una mirada decolonial frente a los cuidados, donde hay corresponsabilidad a nivel social, dejando de pensar que el cuidado es solo una responsabilidad privada y orientado a las mujeres (que además se asigna mayoritariamente a mujeres empobrecidas, racializadas, migrantes), porque el cuidado es el responsable del sostenimiento de la vida, así que es tarea de todas las personas.

Karen: La naturaleza del cuidado es relacional, implica a otras personas inevitablemente; el cuidado surge en relación, en reconocimiento de la interdependencia.  El cuidado pasa por mi experiencia personal, pero se vive en corresponsabilidad; de las relaciones que tenga va a depender que me pueda o no cuidar bien para un buen vivir.

¿Como cuidarnos en contextos de violencias estructurales?

Diana: Caminar hacia culturas de paz significa construir culturas de los cuidados, que propendan por el bienestar, la satisfacción de derechos, el acceso a una vida digna.  En las dinámicas de relacionamiento violento necesitamos otras formas de relacionamiento donde la vida esté en el centro: la relación, el territorio, la empatía, la escucha mutua… este es el camino para relacionarnos desde un lugar de bienestar y de paz donde nos importa lo que le pasa al otro y nos relevamos en esas labores de cuidado. Deconstruir el camino de relacionamiento violento a un relacionamiento donde siento y construyo con el otro, con el territorio.

Caminar hacia culturas de paz significa construir culturas de los cuidados, que propendan por el bienestar, la satisfacción de derechos, el acceso a una vida digna

Diana Martínez
Diana Martínez

Karen: Cuando hablamos de cuidados, priorizamos la vida, y acá no solo hablamos de cuidados elementales, sino también cultivar las relaciones, cuidarlas, reconocer los impactos del conflicto; reconocer la presencia del cuidado de la vida en la cotidianidad es clave, si priorizamos el cuidado de forma consciente, ética, si analizo cómo convivo y habito espacios con otros y otras. Cuando lo fundamental es la relación que tengo con el otro -donde es primordial su bienestar-, disminuyo las probabilidades de ejercer violencia. Reconocer que la paz se construye día a día, que es cotidiana y está mediada por la relación que tengo conmigo misma, con las demás personas y con mis entornos.

¿Qué creencias debemos transformar en torno al cuidado?

Karen: Hay un gran mito y es que a quienes hay que cuidar son aquellos quienes necesitan cuidados (por ejemplo niños y niñas, personas en condición de discapacidad, adultos mayores, etc.) pero la vulnerabilidad es propia de la vida; si estamos vivos somos susceptibles de ser lastimados, necesitamos comer, higiene, afecto, un diálogo interno gratificante que nos valore, de esta forma, los cuidados hacen parte de la vida de todas las personas, pero la sociedad relega el cuidado a cierto grupo de personas, cuando el cuidar nos posibilita desarrollar valores y habilidades como la responsabilidad, la empatía, la capacidad de atender, así que es importante alejarnos de esa idea de que  hay un tipo de persona que cuida, y hay personas que necesitan ser cuidadas.

Hay un gran mito y es que a quienes hay que cuidar son aquellos quienes necesitan cuidados pero la vulnerabilidad es propia de la vida; si estamos vivos somos susceptibles de ser lastimados

Karen López
Karen López

Diana: Hay varios mitos, uno es que solo hay necesidad de cuidado cuando hay una afectación, y si bien los impactos de las violencias requieren atención, los cuidados siempre hacen parte de la vida. Otra que es común, es la lógica sacrificante del cuidado: “si yo cuido lo doy todo y paso por encima mío, me sacrifico” y acá aparece otro mito importante de deconstruir y es que quienes cuidamos somos las mujeres.

Otra cosa importante a transformar es la actitud de evadir los conflictos para “cuidarnos” pero dado que el conflicto es inherente a las relaciones humanas, poner los conflictos permite identificar emociones, necesidades y estrategias que necesitamos para avanzar, esto implica tiempo, energía y voluntad, pero es claro que evadir los conflictos el lugar de aportar, puede romper tejidos colectivos.

¿Cómo llevar el cuidado a nuestra cotidianidad?

Karen: Como hemos dicho, el cuidado tiene una naturaleza relacional: vivimos en interdependencia, nuestras acciones siempre tienen impacto en las relaciones y en el entorno, siempre estamos siendo atravesadas e interpeladas por la relación con las otras personas, por eso reconocer el cuidado como central es inevitable. ¿Quieres pensar en tu cuidado? Piensa cómo intervienen tus relaciones en tu cuidar y cómo influyes tú en las demás personas.

El cuidado no es solo una acción, es una actitud, si lo vemos solo como acciones permanentes puede ser desgastante, así entonces “yo vivo desde el cuidado, y no solo cuido cuando…” por eso nos interesa movilizar reflexiones que nos permitan tomar una actitud de cuidado y posteriormente adoptar prácticas de cuidado, es importante interpelarme cuando no soy cuidadosa, estar en disposición de apertura de hacerme responsable de lo que pasa, estar todo el tiempo en un ejercicio reflexivo sobre cómo me siento y cómo estoy yo y óomo estoy con mis vínculos.

El cuidado no es solo una acción, es una actitud.

Diana: Los cuidados deben ser el eje consciente y central de la vida y son una actitud, cuidado tiene que ver con acciones puntuales, en la realidad son prácticas que ayudan a traducir esta actitud, necesitamos prácticas cotidianas que permitan integrar y hacer parte de la vida el cuidado, elegir conscientemente que cuidamos y somos cuidades.

Los cuidados deben ser el eje consciente y central de la vida y son una actitud

Diana Martínez

¿Cuáles pueden ser acciones prácticas en lo personal y en lo grupal para cultivar una actitud de cuidado?

Karen: La vulnerabilidad y el cuidado implican un ejercicio permanente de aprender a afinar la escucha, en el cuerpo resuenan los mensajes que nos traen las emociones, esto requiere de práctica permanente, aprender a realizar escaneo corporal, hacer estiramientos y respiraciones conscientes, percibir, reconocer tensiones y los cambios que experimentamos momento a momento. Aprender a escuchar y validar mensajes del cuerpo.

Cuidar también es dirigir mi atención intencionalmente a un lugar, desde mi propia escucha puedo más fácil escuchar a otres y ahí surge esta pregunta: ¿Me permite mi emoción, escuchar tu emoción?

La vulnerabilidad y el cuidado implican un ejercicio permanente de aprender a afinar la escucha, en el cuerpo resuenan los mensajes que nos traen las emociones, esto requiere de práctica permanente

Karen López

Diana: En lo personal dejar el automático y ver cómo puedo darme aire y espacio para tomar una decisión, identificar lo que siento, recuperar el lugar político de las emociones como una brújula para ubicarnos, tomar decisiones, ponernos en relaciones más cuidadosas, afinar la escucha de las necesidades propias, del otro y del territorio. Para el cuidado colectivo es importante traer metáfora de que el tejido colectivo es también un ser que requiere cuidados, ver nuestras organizaciones, colectivas y comunidades como un ser integral, que lo tejemos y lo nutrimos; en esa medida, debemos pensar en el cuidado de sí y en el cuidado de ese organismo. También en la importancia de construir escenarios de confianza, no dar por hecho que la confianza existe.

No creemos que exista un ABC de los cuidados, sino que son una construcción desde las propias experiencias, así que acá dejamos unas preguntas que nos ayuden a descubrir mis propias necesidades y preferencias de cuidado propio y cuidado relacional

  • ¿Cómo fueron mis primeros cuidados?
  • ¿Como me gusta que me cuiden?
  • ¿Como me gusta cuidar?
  • ¿Qué cuidados necesito en este momento?
  • ¿Qué cuidados puedo brindar?

Lectura recomendada sobre cuidado y autocuidado

Libros y personas que nos inspiran

  • Cabnal, Lorena. Sanar y defender el territorio-cuerpo-tierra. Editorial Popular, 2018

Este libro es una propuesta de sanación y defensa del territorio-cuerpo-tierra desde el feminismo comunitario, la cosmovisión maya-kaqchiquel y la perspectiva decolonial. La autora argumenta que el cuerpo de las mujeres es un territorio que ha sido expropiado y violentado por el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo. Propone un proceso de sanación que implica la recuperación de la memoria histórica, la reconexión con la naturaleza y la construcción de nuevos conocimientos y saberes.

  • Tronto, Joan. Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care. Routledge, 1993

En Moral Boundaries, Joan Tronto argumenta que el cuidado es una actividad moral central en la vida humana. Ella define el cuidado como “una actividad de respuesta a las necesidades de otros” y argumenta que es esencial para la supervivencia y el bienestar de todos. Tronto sostiene que el cuidado no es simplemente una actividad privada, sino que también tiene una dimensión pública. Ella argumenta que el cuidado debe ser incluido en las políticas públicas y que las instituciones públicas deben apoyar el cuidado.

  • Maturana, Humberto. El sentido de lo humano. Andrés Bello, 1991

En El sentido de lo humano, Humberto Maturana ofrece una nueva visión de la naturaleza humana. Argumenta que los seres humanos no son máquinas, sino sistemas autopoiéticos, es decir, sistemas que se crean y mantienen a sí mismos. Esto significa que los seres humanos no están determinados por sus genes o su entorno, sino que tienen la capacidad de elegir su propio destino.

Maturana también argumenta que los seres humanos son seres sociales. Nos definimos a nosotros mismos en relación con los demás y construimos nuestro mundo a través de nuestras interacciones con los demás. Esto significa que los seres humanos son responsables de crear un mundo más humano.

  • Escobar, Arturo. Territorios de diferencia: la ontología política de los “derechos al territorio”. Universidad del Cauca, 2010

En Territorios de diferencia, Arturo Escobar argumenta que los movimientos sociales indígenas y afrodescendientes en América Latina están luchando por una nueva ontología, una nueva forma de pensar sobre la relación entre los humanos y el mundo natural. Estos movimientos están desafiando la visión del mundo occidental, que ve la naturaleza como un recurso que debe ser explotado, y están proponiendo una visión del mundo más relacional, en la que los humanos y la naturaleza son vistos como interdependientes.

Escobar argumenta que estos movimientos están creando nuevos conocimientos y saberes, y que estos conocimientos están siendo utilizados para construir nuevos territorios, territorios que no son simplemente geográficos, sino también políticos, culturales y espirituales. Estos territorios son lugares donde los humanos pueden vivir en armonía con la naturaleza, y donde pueden desarrollar sus propias formas de vida.

Territorios de diferencia es un libro importante porque ofrece una nueva perspectiva sobre los movimientos sociales indígenas y afrodescendientes en América Latina. Este libro ayuda a explicar por qué estos movimientos son tan exitosos, y ofrece una visión del futuro de América Latina que es más justa y más sostenible.

  • Comins Mingol, Irene. La ética del cuidado y a la construcción de paz. CEIPAZ, 2008

Este libro explora la relación entre la ética del cuidado y la construcción de la paz. La autora argumenta que la ética del cuidado es una ética relacional que enfatiza la importancia de las relaciones y la empatía. Esta ética, argumenta, es esencial para la construcción de la paz, ya que nos ayuda a ver al otro como un sujeto y a construir relaciones de confianza y cooperación.

El libro está dividido en tres partes. La primera parte analiza la ética del cuidado, su historia y sus diferentes perspectivas. La segunda parte explora la relación entre la ética del cuidado y la construcción de la paz, y la tercera parte presenta algunos ejemplos de cómo la ética del cuidado se ha aplicado en la construcción de la paz.

Este libro es una importante contribución al campo de la paz y la construcción de la paz. El libro es bien escrito y está lleno de ejemplos concretos. La autora ofrece una nueva perspectiva sobre la construcción de la paz, y su libro es una lectura obligada para cualquiera que esté interesado en este tema.

Personas quienes nos inspiran

Carol Gilligan es una psicóloga y teórica feminista que es mejor conocida por su trabajo sobre el desarrollo moral. Su teoría del desarrollo moral propone que las mujeres y los hombres tienen diferentes enfoques morales, con las mujeres enfatizando el cuidado y la conexión, y los hombres enfatizando la justicia y la igualdad.

Antonio Damasio es un neurólogo y científico cognitivo portugués-estadounidense conocido por su trabajo en la neurociencia de la emoción y la toma de decisiones. No ha escrito un libro específico sobre el autocuidado, pero su trabajo puede aplicarse al autocuidado. Por ejemplo, su teoría de la emoción propone que las emociones son esenciales para la toma de decisiones racionales. Esto sugiere que el autocuidado es importante porque puede ayudarnos a regular nuestras emociones y tomar mejores decisiones.

María Teresa Martín Palomo, profesora del Área de Sociología de la Universidad de Almería (España). Sus principales áreas de investigación son los cuidados y las políticas públicas, la sociología moral y de las emociones, temas sobre los que cuenta con numerosas publicaciones y ha presentado trabajos en congresos científicos, jornadas, seminarios y cursos. Dedicada a temas de cuidado e igualdad de género, buscando erradicar violencias de género y apoyando el reconocimiento de derechos y espacios de comprensión y crecimiento de las mujeres.   

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