Un encuentro lleno de emoción tuvo lugar recientemente en Santander de Quilichao (Cauca), en el que cinco grupos de mujeres de Cauca, Caquetá y Meta se unieron para compartir sus experiencias. Todas ellas han participado en los Laboratorios Magdalenas, un enfoque del Teatro del Oprimido que busca empoderar a las mujeres en la exploración de la opresión de género. El encuentro tuvo como objetivo que las mujeres compartieran sus experiencias, vivencias y aprendizajes, para enriquecerse mutuamente y fortalecer su lucha por la igualdad de género.

El encuentro tuvo como objetivo que las mujeres compartieran sus experiencias, vivencias y aprendizajes, para enriquecerse mutuamente y fortalecer su lucha por la igualdad de género.

Magdalenas unidas

Son mujeres constructoras de paz en sus territorios, mujeres buscadoras de personas desaparecidas; firmantes de paz; sobrevivientes de violencia sexual; mujeres golpeadas por diversas violencias a causa del conflicto e inimaginables torturas físicas y psicológicas; mujeres campesinas y afro, de todas las edades, pero sobre todo son mujeres que se han convertido en mujeres luchadoras que dan esperanza a las demás.

Siempre soñamos con hacer una red de Magdalenas en Colombia, una red pensada en mujeres resilientes. Esto es una apuesta de construcción de paz

Fue un sueño hecho realidad juntar a estas 30 mujeres para que compartieran sus experiencias y reflexiones, y para brindarles nuevas herramientas creativas a través del arte y el juego que les permitan luchar contra las opresiones, fortalecerse y fomentar culturas de paz en sus territorios.

En pocas horas, crearon la historia de una joven recién graduada que fue asesinada por su novio, celoso y desconfiado.

Desde el primer día, la complicidad y la alegría fueron palpables entre ellas. Catalina, Angela y Diana, las facilitadoras del encuentro, compartieron su emoción: “Siempre soñamos con hacer una red de Magdalenas en Colombia, una red pensada en mujeres resilientes. Esto es una apuesta de construcción de paz”.

Magdalenas construyendo paz con teatro callejero

Un gran momento fue la creación de una obra callejera. Después de considerar muchas formas de violencia vividas en sus territorios, seleccionaron la historia de un feminicidio para representar en una puesta en escena en las calles de Santander de Quilichao. En pocas horas, crearon la historia de una joven recién graduada que fue asesinada por su novio, celoso y desconfiado. Durante la actuación, los cuerpos de las mujeres se liberaron y se convirtieron en actrices, presentando la obra ante una audiencia de lugareños sorprendidos por la poderosa acción.

Un gran momento fue la creación de una obra callejera.

Fueron dos días de intensos aprendizajes, alegrías y creación de nuevos lazos y amistades. A través del trabajo con el teatro, exploraron nuevas formas de expresión, sanaron heridas emocionales, fortalecieron su autoestima y su capacidad de liderazgo; encontrando en el arte una herramienta poderosa para construir la paz en sus comunidades. Comprendieron que, a pesar de las diferencias geográficas y culturales, todas comparten una misma lucha por la justicia y la igualdad de género.

Al final de la jornada, las participantes expresaron su agradecimiento por la valentía, generosidad, calor humano y empatía de las demás. A pesar de todo el dolor y las violencias vividas, siguen adelante con alegría y chispa, esa fue la conclusión compartida por muchas.

Desde su creación en 2011, el grupo El Tente ha utilizado el teatro como una herramienta para sanar sus propias heridas y sensibilizar a la sociedad sobre la desaparición forzada, uno de los crímenes más dolorosos del conflicto armado en Colombia. Las integrantes representan una gran inspiración para las mujeres buscadoras del Caquetá quienes hace un año decidieron comenzar luchar a través del teatro.

Mujeres reafirman su papel en la construcción de paz en Colombia

Este encuentro fue una oportunidad para tejer redes, y para reafirmar la importancia de las mujeres como constructoras de paz en sus territorios. Las participantes expresaron la necesidad de seguir trabajando juntas, de seguir visibilizando las violencias que enfrentan las mujeres en sus comunidades y de continuar luchando por un mundo más justo e igualitario.

Fue un encuentro cargado de emociones, de historias de vida inspiradoras, de aprendizajes y de solidaridad entre mujeres que comparten una misma búsqueda de paz. El encuentro dejó huellas en el corazón de todas las participantes.

“Nos gustó el reconocimiento que se hace a las mujeres que construyen paz en el territorio. Nos llevamos mucha gratitud, muchas anécdotas nuevas, amigas, mucha felicidad e inspiración para seguir en la lucha desde el Caquetá”.
“Aprendimos juegos para compartir en la comunidad y en cualquier espacio público donde presentemos nuestras obras o donde sea necesario motivar a la gente. Pero el aprendizaje más importante fue estar frente a personas que firmaron la paz, ya que al principio sentíamos rabia debido a que pertenecían a un grupo al margen de la ley. Pero, poder escuchar sus historias y sentir lo que ellos vivieron nos ayudó de alguna manera a sanar y cambiar nuestro pensamiento“. Fotografía: Mujeres de la iniciativa de Caquetá “El Vuelo de la Mariposa”).
El trabajo de Las Orquídeas del Cauca es un ejemplo de cómo el arte y la cultura pueden ser herramientas poderosas para la transformación social. A través del teatro, estas mujeres han encontrado un espacio de empoderamiento y de expresión, donde pueden explorar sus vivencias y emociones y hacer un llamado a la sociedad para que se involucre en la construcción de un país más justo y equitativo para todas y todos.
Conformado por 15 personas del Norte de Cauca, estas jóvenes encontraron en el escenario una plataforma para contar sus historias, desde su propia perspectiva. Ellas han demostrado que el arte puede ser una poderosa herramienta para abordar problemáticas sociales y promover la igualdad de género.
Haz clic en la foto para ir a la página web “Laboratorio Magdalenas”

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5 comentarios

  1. Las imagenes cuentan de forma increible la fortaleza de estas mujeres. Encontrarnos como mujeres creadoras de arte y realidad y recordar el poder que tenemos juntas y la hermosa tarea que caminamos. Una experiencia preciosa, un sueño hecho realidad!

    • Agradecida con la profesora Angie por todo el apoyo qué nos brinda y la enseñanza qué se queda con nosotras,el conocer a otras mujeres que también an sufrido el flagelo de está guerra y qué nosotras no tenemos la culpa

  2. Ana beatriz sanchez

    X los desaparesido q no queden en la impunidad y no más violencia sexual si ala construcción de paz y ala berda y reparacion

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